El pasado viernes se procedió a la firma del XXIII Convenio Colectivo de Iberia Tierra
firmado por ccoo, ugt, asetma y uso.
La firma de USO fue decidida por su afiliación mediante referéndum en el que más del
59% votó a favor y cerca del 41% en contra.
Clarificado este aspecto queremos manifestar nuestra posición respecto al Convenio:
1.- El Convenio, desde el punto de vista de las retribuciones, sigue la senda abierta por
el SEPLA en agosto de 2024. Ahora bien, mientras que aquel fue una prórroga de convenio,
con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027, el nuestro comienza en 2026 y
durará hasta 2029. Esto supone que el intervalo de medición es distinto.
¿Por qué se ha hecho convenio y no prórroga como el Pilotos y Tcps?
Porque la prórroga del convenio de Tierra hubiese afectado a los compañeros
de South.
Y como consecuencia de esta decisión, ellos ya llevan dos años de bonanza con
resultados muy buenos (2024-2025) y los nuestros (del 2026-2030) están por
ver, con lo que el Sr. presidente no ha cumplido ni con la fecha que dijo que
estaría el Convenio ni con la transversalidad. No es normal que la dirección de
esta empresa de puntadas sin hilo.
2.- Se ha desaprovechado la ocasión para afrontar los problemas estructurales
en cuanto a clasificación profesional de los distintos grupos que subsisten en
Iberia. La componente esencial por encima de algunos retoques estéticos se
ha limitado a eliminar la barrera del número de 650 trabajadores fuera de
convenio, con lo que de seguir a este ritmo es muy probable que pronto se
tenga que negociar el I Convenio Colectivo de Fuera de Convenio de Iberia
porque serán más numerosos que los que estén dentro. Este escenario redunda
en la eliminación de la “capacidad y el mérito”, sustituyéndose por un criterio
absolutamente subjetivo y a dedo. Tendrás que identificar cuales son los
criterios de tu estructura superior que se valoren en tu ámbito.
3.- También sorprende que para un convenio cuya vigencia es de cuatro años
no se haya reducido ni un minuto la jornada, ni problemas específicos como
son el parking y el importe de vale de comida (¿en algún sitio a 10 kilómetros
a la redonda se puede comer por 13 euros?), siguen sin atenderse los viajes
de servicio desde 2001 y no figuran en convenio (dietas, situaciones
adversas)…, entre otras cosas.
4.- Para rematar la faena, la empresa ha forzado la supresión de uno de los
beneficiarios en los jubilados, dos trayectos y subida de tasas, algo
absolutamente inexplicable cuando dicha medida:
a) no se ha extendido a otros colectivos: pilotos, tcps… incumpliendo una vez
más la supuesta trasversalidad predicada por el presidente, pero ni siquiera
afecta a los jubilados subrogados de South.
b) Resulta inconsistente que determinadas mejoras y retrocesos sean paralelas
a las situaciones personales de algún miembro de la dirección.
c) la frustración de los responsables de la dirección ante su imposibilidad de
controlar determinadas prácticas con los billetes en estos dos últimos años y
sus intentos de supuesta ejemplarización tomando como objetivo a los más
débiles de la cadena (los jubilados de Iberia)
d) en cuestión de billetes es altamente discutible que se valore como avance
el conjunto de medidas adoptadas ya que en lugar de mejoras se han cedido
trayectos y seguimos con las mismas discriminaciones propias de siglos
pasados y de castas.
No se conoce mayor cutrez en la historia de Iberia.
Y con todo esto, alguien se preguntará… ¿por qué ha salido adelante con un
alto nivel de aceptación?
Fácilmente explicable:
1.- Los trabajadores de Iberia Tierra han sufrido sobre sus espaldas los errores
de gestión que dieron lugar a que los importes salariales de 2013 no se hayan
recuperado hasta prácticamente diez años después.
2.- La expectativa de un ERE – (Despido Colectivo) que posibilitará una salida de casi el
20% de la plantilla de Tierra; hecho que probablemente se consume en los próximos días
y que va a hacer que muchos de la denostada “antigua Iberia” recuperen la paz.
Madrid, 07 de marzo de 2026
